"Creí que era una aventura y en realidad era la vida" Joseph Conrad

miércoles 24 de junio de 2009

MARATON ALPINO MADRILEÑO 2009

por Roberto García

Valentín ya ha plasmado en el foro sus impresiones sobre la MAM (Maratón Alpina Madrileña) 2009.

Antes de nada hay que darle la enhorabuena porque corre, corre bien y además con cabeza. También escribe, escribe bien y además con cabeza.

En Cercedilla nos encontramos los tres maratonguadalajaristas, Valentín, Miguel y yo.



Miguel, con su ojo, aún algo afectado, pero seguro que en vías de recuperación, tomó la salida, camino del Alto del Telégrafo, media hora más tarde que los del MAM, pero siguiéndonos la estela de los 8 primeros km. Hizo una carrera rápida, según se ve en su clasificación:


Valentín y yo fuimos juntos hasta que encontré a la vera del camino un servicio de caballeros muy apañadito. A partir de ahí nuestros caminos se cruzaron en dos ocasiones por motivos distintos. Él, primero, por su compañera ampolla. Después yo por la mía, la pájara.


Historia de una pájara:

Yo había oido hablar de ellas en las grandes vueltas ciclistas, y que afectaban a los corredores de primera linea y a los del paquete. Pero era algo ajeno a mi, como los grandes premios de la lotería. Siempre les toca a otros.

Esta vez me ha tocado el gordo. La MAM se iba desarrollando según lo previsto. Incluso me encontraba eufórico porque llevaba 30 km a buen ritmo y creía que tenía reservas para afrontar el resto de la carrera con garantías. Yolanda Santiuste me dijo en una ocasión que había que llegar al inicio de Cabezas, sobrado... ¡Qué equivocado estaba yo en esos momentos!

No llevaba más de 200m de subida por el tubo de Cabezas de Hierro cuando de repente noté que pisaba donde no quería y no siempre hacia adelante. Pensé en un mareo transitorio debido al esfuerzo. Pero ¡qué va!, me bajaron las pulsaciones a 80 por minuto, la respiración a ritmo de una siesta veraniega y la cabeza la tenía como con la chispa que dan media docena de botellines de cerveza.

¡Era una pájara!. Me senté, con la verguenza del que hace algo malo y los demás le están mirando. Dos minutos más tarde emprendí de nuevo la marcha cuesta arriba. ¡Uf! imposible. No conté más de veinte pasitos minúsculos y me senté en otra piedra. Gracias a Dios había muchas, muchas piedras. Quizás no había descansado lo suficiente en la primera paradiña.

Algunos de los corredores que pasaban a mi lado me ofrecián ayuda y se interesaban por mi estado, Valentín también, y medió ánimo diciéndome que en cuanto coronase Cabeza le pillaría cuesta abajo. Cuando se acabaron mis reservas de agua y glucosa empecé a aceptar las que me ofrecían y las que ya sin complejos pedía abiertamente.
Me levantaba, andaba diez, quince metros y me tenía que sentar de nuevo. Así hasta un total de diez o doce veces. Agradezco la ayuda de tanta gente buena que te encuentras en esos montes.

Llegó un momento que, entre vómitos, mareos y desánimo pensé en que la única forma de salir de allí sería en helicóptero.

Veía por un lado el puerto de Cotos, pero muy lejano; pensé en retorceder hasta allí pero no me sentía con fuerza para ello. Por el otro lado, trepando por la pared de Cabeza unos cuatrocientos metros, llegaría al siguiente avituallamiento. Opté por Cabeza y así aprendí cómo se siente un montañero a pocos metros de la cima del Everest con el alma vacía y extenuado el cuerpo.


Poco a poco y tras 45 minutos de apagón energético resucité de nuevo y llegué a la cima en un estado mucho mejor que como comencé la subida. A partir de ahí y sin hacer alardes me metí poco a poco en carrera y mi primer pensamiento fue que tenía que terminar la maratón. Ya había abandonado en una ocasión esta carrera hace años y me planteé que el éxito no residía en el tiempo, sino en el sencillo protocolo de cruzar la linea de meta.

Pero la ambición humana no tiene límites y al llegar a La Bola del Mundo vi que llevaba seis horas de carrera y no sé por qué orgullo escondido decidí que llegaría a meta en menos de siete horas.

En la bajada hacia el puerto de Navacerrada recibí un beso de mi hija Elena y los ánimos de Cristina, que me acompañaron unos metros, algo más abajo escuché los gritos de ánimo de Marisol y de álguien más, que no acerté a reconocer (más tarde vi que se trataba de Javier). Sin prisas, sin pausas, con calambres aleatorios hasta en los párpados seguí el desceno por el camino hasta Cercedilla.

No diré que iba bien, pero sí que fuí plenamente consciente de todas las sensaciones que se atropellaron en mi cabeza en el momento de cruzar la meta. Espero que no se me olviden, porque pertenecen a una experiencia adquirida con mucho, mucho esfuerzo.

Y... sí, baje de siete horas.

Clasificaciones

miércoles 17 de junio de 2009

DÍA DEL JAMÓN 2009

El pasado sábado dimos comienzo a la dura tarea de terminar con el primero de los jamones que obraban en nuestro poder.


Si el tiempo no lo impide y la directiva se pone las pilas, el siguiente lo atacaremos el próximo sábado 27 de Junio. Ya confirmaremos lugar y hora.

A destacar la formidable forma física que demostraron mantener algunos de nuestros mas notables maratonianos a estas alturas de temporada.





Estos impresionantes documentos gráficos (y muchos más) hay que agradecérselas a Maribel y Roberto. Haciendo clic en las siguientes fotografías accederéis a sus respectivos álbumes.

Os esperamos a todos en la próxima.

martes 9 de junio de 2009

ASALTO AL OCEJÓN

por Dani

Soy Dani, el domingo algunos miembros del club(Roberto García, Isidoro, Javier Pastrana,Alberto Lopez Prado,José Mª Santamaria, yo y alguno más que seguro se me paso) estubimos corriendo la Media Maratón del Ocejón, te mando el enlace del blog de un amigo(Javier Ballesteros) que ha escrito una crónica sobre la carrera por si quieres ponerlo en la página del club. Cuando salgan las clasificaciones y los tiempos te las envio.Tambien mandar muchos animos a Miguel Ángel García Bueno que se perdió la carrera por el golpe que le dierón en el ojo.

Un saludo

jueves 28 de mayo de 2009

MEDIA MARATON DE JADRAQUE

por Roberto García

No me resisto a la tentación de escribir cuatro líneas sobre la media maratón de la comarca de Jadraque.

Para aquellos que quieran las fotos originales con mayor resolución , no sólo de esta carrera, sino de cualquier otra de las que ya tengo editadas, me las podéis pedir al correo:

rmaraton@gmail.com

Si os conformáis con la resolución de Picasa, os las podéis descargar desde la dirección:

http://picasaweb.google.com/rmaraton

En esta carrera se ha echado de menos a muchos de los habituales en las medias, pero aún así nos hemos encontrado un buen número de atletas del Maratón Guadalajara.

Aquí os dejo un pequeño video en el os podáis reconocer los protagonistas. Como siempre, gracias a Marisol.



Este es el perfil del recorrido que en total tiene 417 m de desnivel acumulado es el que nos ha hecho sudar la gota gorda. Teníamos tres subiditas importantes: primero saliendo de Jadraque, luego entrando en Membrillera y finalmente llegando a Jadraque.

De todas las maneras, esto no es nada comparado con el carrerón que ha hecho Valentín con sus 100km y en el tiempo que lo ha hecho. Desde aquí le damos la enhorabuena ¡Valiente!

miércoles 27 de mayo de 2009

CARRERA POPULAR DE ROMANCOS

por ROBERTO GARCIA

Este sábado 16, han celebrado en Romancos la primera carrera popular de la que esperamos que tenga continuidad con sucesivas convocatorias.

Creo poner en mis labios las palabras de la mayoría cuando digo que salimos muy satisfechos de Romancos.

El pueblo, bonito. El entorno, típico de la alcarria. La organización, cuidada. El recorrido, bonito y variado. La comida, migas y huevos a todo tren. Por eso digo que el resultado final: ¡satisfacción!

Allí nos hemos juntado una pequeña representación del club: Daniel, Alberto, Dolores, Francico, sus hijos, el chico de Rosado, Mari Sol, de fotógrafa como siempre y yo.
Además por estar cerca de casa nos hemos visto con varios amigos de Guada.
La carrera larga, de 6Km, ha dado comienzo a las doce y cuarto; la verdad es que nos hubiera gustado tener tres o cuatro grados menos. Pero bueno, a la sombra se corría muy a gusto.

La primera parte del recorrido ha sido entre carrascas, olmos, algún chopo y creo que árboles frutales. No puedo estar muy seguro porque la variedad del camino me hacía estar más atento del suelo que de los árboles.

El regreso hacia el pueblo ya se ha hecho por asfalto, más bien cuesta abajo y una vez llegados al pueblo nos hemos metido al cuerpo unas cuestas que al menos a mi me han obligado a reducir muchos puntos la velocidad.

Después de llegar..., bolsa, bebida y al pilón para darnos una ducha al estilo caminero. Reconfortante a todas luces.



Por último, el pueblo, festejando a San Isidro, nos ha ofrecido un plato de migas con huevos y unos vasos de sangría. Nos las hemos comido en un jardinillo al pie de la iglesia y alli hemos alargado la "sobrecesped" un par de horitas.

Saludos a todos

martes 26 de mayo de 2009

101 KILÓMETROS DE RONDA

por Valentin García Mota

Se acerca Agosto y mi obligación me lleva a molestaros obligándoos a rebuscar vuestras gafas de presbicia para que deis cumplida cuenta de este y próximos resúmenes, de lo contrario la cosa pintaría muy mal para mis intereses. Esta vez os hablaré de un animal y otros casi 7000 seres humanos con menos conocimiento que este conocido ejemplar.


Sí, no lo dudes es lo que te parece el carnero de la legión y otros tíos en pantalón corto, hasta casi 7000 en total, entre los más de 3000 ciclistas, los 600 duatletas y también los más de 3000 marchadores. Todos ellos compartiendo la firme convicción de completar los 101 km que la Legión había señalizado y avituallado en las inmediaciones de Ronda. Hay otros mundos más allá de Torija, Jadraque y Mapoma, y Ronda con sus 101 km es uno de ellos. Allí me fui este fin de semana, becado por el comando Bejanque con un billete de Ave a Sevilla, un coche de alquiler a Ronda y un hotel decente a las afueras.

La feria del corredor en este sitio es como la mili, entre otras cosas porque la organización corre de forma completa a cargo del 4º tercio Alejandro Farnesio de la legíón. Así que después de recoger la bolsa del corredor con una fila en perfecta formación me dirigí a la cena de la pasta dónde disfrute de un estupendo rancho en una carpa militar acompañado del general de la legión y el coronel del tercio.


La prueba es un recorrido de 101 km con 6500 m de desnivel acumulado en el que a las 10h30 de la mañana del sábado sale el pelotón de ciclistas y duatletas, más de 3500 para luego sobre las 11h00 de la mañana dar salida a otros 3000 marchadores . El recorrido es el mismo para todos, se trata de un bucle que arranca y acaba en Ronda y que te lleva a recorrer parajes de las inmediaciones de Ronda: Arriate, Setenil de las Bodegas, el propio cuartel del Tercio, Montejaque, Benaojan para terminar en de nuevo en la espectacular subida del tajo de Ronda. Para completar el bucle los ciclistas disponen de 12horas y duatletas y marchadores de 24 horas.

No es la primera vez que me enfrento a una distancia superior al maratón, pero hasta la fecha siempre lo había hecho en una ambiente montañero dónde salvo que seas un auténtico piernas caminas en mayor medida que lo que verdaderamente corres, y ojo no despreciemos el verbo caminar que hacerlo deprisa durante mucho tiempo y salvando desniveles importantes cansa, agota y jode más que correr. Pero esta vez en Ronda la prueba me ha resultado diferente, se ha invertido la proporción notablemente y con mochila de más de 2kg diría que he corrido casi un 70% de esos kilómetros.

Empecé con muchas dudas por desconocer el recorrido y siguiendo algunos consejos empleé unas zapas de asfalto, gran acierto final y una mochila con un mínimo material, líquido, geles, ropa de abrigo y frontal. Esto último con el propósito de ser lo más autónomo posible y aunque se dispone de dos puntos intermedios dónde puedes enviar material, me plantee una carrera a lo zíngaro con mi mochila llena de gadgets: compeed, ibuprofeno, camiseta términa fina, chubasquero, frontal, teléfono, llamador de ángeles, 50€, geles, cámara de fotos, bidón y botellita de agua.

Aunque no nos colocamos muy bien en la salida el ímpetu del comienzo por el centro de Ronda nos lleva hasta la parte delantera del pelotón. Empiezo a descubrir que se puede correr bastante más de lo que había pensado y me asusta el ritmo, tengo piernas para esas pistas y el peso de la mochila de momento no molesta mucho, pero prefiero ser prudente e ir reservando porque quedan muchísimos kilómetros y mucho sol sobre todo.

Completamos lo primeros 25km en menos de 3 horas, hemos hecho alguna subida y sobre todo hemos contenido la euforia. Son las 2 de la tarde y el calor empieza a apretar, corro sin camel back para rellenar líquidos sin mucha perdida de tiempo así que llevo en todo momento una botellita de medio litro en la mano con sales de la que no paro de beber, además un bidón de 600ml en la mochila que en alguna ocasión tuve que utilizar en mi propio beneficio ó en la salud de algún otro participante.

Se suceden los kilómetros y por fin llegamos al primer punto de entrega de material, kilómetro 58. Ya he pasado a unos cuantos acalambrados en la primera subida fuerte, también me he encontrado con los ciclistas rezagados y he visto a más de un corredor vomitar. La carrera se ha endurecido y acabo de descubrir en el fregao que me he metido. Llevo bastante más de 6 horas y salvo las cuestas he corrido absolutamente todo, pasando por un momento de bajón al cumplir las 6 horas del que me he repuesto como he podido.

En Setenil se puede recoger mochila, además hay comida y asistencia médica. En este punto yo no he dejado nada, así que cojo un sándwich de jamón del avituallamiento y un vaso de coca-cola, además lleno mis botellas y no me detengo ni 5’. Al salir llegamos a la segunda subida importante, no es Pirineos pero tampoco es gratis, aquí en la Serranía también se sufre. Cuando llego al final y me dicen que lo que queda hasta el cuartel es bajada me dan la alegría del día, porque la bajada tiene un desnivel bastante cómodo para correr.


Por fin llego al cuartel km 77, es el segundo puesto dónde puedes dejar mochila y dónde también puedes comer caliente. Además aquí han hecho la transición los duatletas que van por delante nuestro. Aquí si he dejado mochila, zapatillas de repuesto, forro, camiseta, medias, más geles y hasta bastones. He entrado junto con unos sevillanos veteranos en Ronda y recogemos mochila y algo de comer muy rápidamente. Cambiarme de calcetines, camiseta y comer un perrito con una coca-cola me cuesta menos de 15´, ya tendré tiempo de relajarme.


La salida del cuartel es muy dura, se sale del cuartel subiendo, para luego abandonar las comodidades y cruzarte en una cuesta abajo con los duatletas que regresan a Ronda, a ellos les faltan menos de 10km y a mí todavía unos 25km. Por fin acabas descubriendo la penúltima cuesta, la subida a la ermita, que sin ser tampoco Pirineos resulta evidente que la inflación del día la ha encarecido y mucho. Corono la cuesta en el km 83 anocheciendo, la primera parte de la bajada la puedo hacer sin frontal pero al llegar a Montejaque km 83 ya me oblian a ponerme el frontal. Desde aquí hay un tramo cómodo en bajada por asfalto hasta Benaojan . Desde que comencé la carrera he corrido todo salvo las bajadas y algún pequeño momento de desfallecimiento en llano que he aprovechado para hidratarme o comer.

Al llegar a este pueblo paro en una tienda y compro unas pilas para el gps, estoy en el 87km y se inicia una parte dura por la inmediaciones de Hundidero Gato, es una travesía espeleológica preciosa que tuve ocasión de hacer hace mucho tiempo. El recorrido se sale del aslfato y se mete por unas sendas complicadas, mantener la carrera con frontal y por esas sendas exige mucha atención. En el 91km abandonamos las sendas y de nuevo volvemos a pistas. Ahora con el cansancio lógico puedo corre más comodo, nos cruzamos con gente que comienza la subida a la ermita serán unos 25 km me han llevado unas tres horas y es noche cerrada, el cruce de miradas es terrible, alguno me saluda y hasta me da ánimos.

Por fin aparce la última subida, la del tajo de Ronda, la de las mentiras. Me siento eufórico, tengo claro que la carrera ya esta hecha y ahora toca disfrutar. Comienzo relajado la subida y voy apretando poco a poco, se trata de caminar aumentando el paso. Cuando veo las primeras casas de Ronda y desaparece el viejo adoquín, comido por el asfalto me da un subidón que me hace ponerme a trotar y corriendo soy capaz de completar el último kilómetro y medio, con cámara en ristre para llegar a meta en 12h56’, puesto 92 de la general de entre los casi 1800 de 3000 que lograron acabar.