Hoy comenzamos otra nueva etapa, ya que una vez encauzada la página Web del Club, este blog ha perdido en gran manera la función de informar para quedar básicamente con la de entretener, particularmente con la de entretenerme a mí. Algunos pensaréis que esto no es justo ni correcto, ya que lo justo es lo correcto. Pero no tiene por qué ser así, ya que, por ejemplo, si te meten un dedo en el culo, queda justo, pero no es correcto. Así que ya os podéis ir haciendo a la idea de que a partir de ahora todo va a ser válido sin excepción.
(Excepción, s. Cosa que se toma la libertad de diferir de las otras cosas de su clase, como un hombre honesto, un político veraz, etc. “La excepción confirma la regla”, es un dicho que está siempre en boca de los ignorantes, quienes la transmiten como los loros de uno a otro, sin reflexionar en su absurdo. En latín, la expresión “Exceptio probat regulam” significa que la excepción “pone a prueba” la regla y no que la confirma. El malhechor que vació a esta excelente sentencia de todo su sentido, substituyéndolo por otro diametralmente opuesto, ejerció un poder maligno que parece ser inmortal.)
O sea, que desde este momento entraremos sin excepción en todos aquellos temas que por vergüenza o por delicadeza no nos habíamos atrevido a tocar hasta ahora, junto con otros menos conflictivos. Discutiremos de carreras y entrenamientos, hablaremos (mal) de la directiva (aunque luego duerma en el sofá), nos indignaremos ante la falta de inteligencia y moralidad de nuestros políticos, opinaremos sobre las piernas del Duri, e incluso nos preguntaremos por qué a un hombre con minifalda de le llama maricón, mientras que si lleva maxifalda se le llama monseñor. Y si lo que decimos no es verdad, pues mucho mejor. La verdad la puede decir cualquier idiota, pero para mentir hace falta mucha imaginación.
Y para empezar vamos a desmontar un rumor que circula por ahí desde tiempo inmemorial. Se trata del bulo aquel que habla del desproporcionado tamaño del miembro de un conocido miembro del Club del que todos somos miembros. Pues bien, es totalmente falso (el bulo, no el miembro). Su longitud, volumen y masa específica es de lo más normal. Lo que ocurre es que los demás no llegamos a la media, así de cruda es la verdad. Esta visto que con los atletas, la Naturaleza tuvo poca misericordia.
(Misericordia, s. Virtud que exigen los delincuentes sorprendidos.)

(Excepción, s. Cosa que se toma la libertad de diferir de las otras cosas de su clase, como un hombre honesto, un político veraz, etc. “La excepción confirma la regla”, es un dicho que está siempre en boca de los ignorantes, quienes la transmiten como los loros de uno a otro, sin reflexionar en su absurdo. En latín, la expresión “Exceptio probat regulam” significa que la excepción “pone a prueba” la regla y no que la confirma. El malhechor que vació a esta excelente sentencia de todo su sentido, substituyéndolo por otro diametralmente opuesto, ejerció un poder maligno que parece ser inmortal.)
O sea, que desde este momento entraremos sin excepción en todos aquellos temas que por vergüenza o por delicadeza no nos habíamos atrevido a tocar hasta ahora, junto con otros menos conflictivos. Discutiremos de carreras y entrenamientos, hablaremos (mal) de la directiva (aunque luego duerma en el sofá), nos indignaremos ante la falta de inteligencia y moralidad de nuestros políticos, opinaremos sobre las piernas del Duri, e incluso nos preguntaremos por qué a un hombre con minifalda de le llama maricón, mientras que si lleva maxifalda se le llama monseñor. Y si lo que decimos no es verdad, pues mucho mejor. La verdad la puede decir cualquier idiota, pero para mentir hace falta mucha imaginación.
Y para empezar vamos a desmontar un rumor que circula por ahí desde tiempo inmemorial. Se trata del bulo aquel que habla del desproporcionado tamaño del miembro de un conocido miembro del Club del que todos somos miembros. Pues bien, es totalmente falso (el bulo, no el miembro). Su longitud, volumen y masa específica es de lo más normal. Lo que ocurre es que los demás no llegamos a la media, así de cruda es la verdad. Esta visto que con los atletas, la Naturaleza tuvo poca misericordia.
(Misericordia, s. Virtud que exigen los delincuentes sorprendidos.)





